EIFFAGE INFRAESTRUCTURAS Marcamos la diferencia

Un modelo único de empleado/accionista

Eiffage es una compañía pionera en la figura del empleado/accionista, cuyo origen se remonta a 1989. Actualmente, casi una cuarta parte de la empresa es propiedad de los trabajadores, un 80% de los cuales están en Francia.

Plan de igualdad

Es una preocupación real en el Grupo Eiffage Infraestructuras el garantizar la igualdad de oportunidades entre hombre y mujeres.

Eiffage Infraestructuras, está firmemente comprometida en la implantación y desarrollo de políticas dirigidas a la consecución de una absoluta igualdad de trato y oportunidades entre los hombres y mujeres que colaboran con la empresa, sin ningún tipo de discriminación directa o indirecta por razones de sexo, así como a impulsar y fomentar todo tipo de medidas para que la igualdad sea una realidad dentro de la Organización. Este es un principio estratégico de nuestra política Corporativa y de Recursos Humanos, de acuerdo a lo previsto en la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva entre hombres y mujeres.

Estos principios presiden todas las actividades que se desarrollan dentro del seno de la empresa, desde la selección a la promoción, pasando por la política salarial, la formación, condiciones de trabajo y empleo, salud laboral, la ordenación del tiempo de trabajo y la conciliación.

Para ello, hemos puesto en marcha un Plan de igualdad en Eiffage Infraestructuras, a través de una amplia campaña de comunicación que logre la máxima participación de todos los colaboradores de la empresa.

El establecimiento de este Plan de Igualdad mejorará permanentemente la situación actual, arbitrándose los necesarios planes de seguimiento, con el objetivo de avanzar en la consecución de la igualdad real entre mujeres y hombres en el seno de la empresa, con la consiguiente extensión en el conjunto de la Sociedad.

Unos valores sólidos, compartidos por todos

  • Responsabilidad

El espíritu empresarial y la autonomía son reconocidos y fomentados. Cada empleado asume, en su nivel, la responsabilidad de sus actos, todo el mundo tiene derecho al error (todo el mundo los comete), pero el error reiterado se convierte en falta. Una falta es grave si se oculta.

  • Confianza

Todos los colaboradores merecen la confianza del Grupo y, especialmente, de su Jefe directo. Aquellos que tienen voluntad de ascender y capacidad para conseguirlo, deben disponer de la posibilidad de lograrlo. La confianza rige las relaciones con las demás actividades del Grupo, con los proveedores y con los subcontratistas.

  • Transparencia

No hay confianza posible sin transparencia: la ocultación y el falseamiento de la realidad son inaceptables. El colaborador que no señale una anomalía de la que tiene conocimiento se convierte en cómplice de la misma.

  • Ejemplaridad

La primera exigencia es el respeto a los demás. Los privilegios no son tolerables en un Grupo donde la norma es compartir tanto las alegrías como los fracasos. No se puede pedir a los demás lo que no se exige a uno mismo.

  • Lucidez, valentía y combatividad

Los excesos inmobiliarios y las convulsiones financieras trastocan las reglas del juego. Hay que ser los primeros en reaccionar. La valentía y la combatividad de todos los empleados son necesarias para labrar los éxitos de la próxima década.